¡Que alguien pare el tiempo, por favor!
Llevamos tres semanas de puro infarto. Desde que abro la puerta de la oficina hasta que cojo el coche para volver a casa no dejo de escuchar sonar los teléfonos, de oir a mis compañeros gestionando los pedidos que nos llegan a pares, los teclados continuamente con su "tac-tac-tac-tac" característico... Más de una cabeza en la oficina va a reventar.
Tenemos principalmente tres culpables de este ritmo frenético: Lady Gaga, Alejandro Sanz y la final de la Champions League.
Lady Gaga sólo dará un concierto en España, el 7 de Diciembre en Barcelona, y la gente se ha vuelto loca. Aunque no ha tenido el éxito de U2 o AC/DC en anteriores visitas, sí es verdad que se están vendiendo entradas "
como churros", como decimos en mi tierra. Verdaderamente las
entradas para el concierto de Lady Gaga están muy cotizadas.
Sabía que gustaba, sabía que vendía discos... pero no que tanta gente acudiera a los
conciertos de Alejandro Sanz, parece que los años no pasan por él ni por sus discos.
Sin embargo, lo verdaderamente impactante son las
entradas para la final de la Champions League entre el Bayern de Munich y el Inter de Milán. Ya no sólo por el aluvión de italianos que nos están llamando en busca de entradas, sino por los precios que la gente paga por un evento de este calibre: palcos, entradas VIP con catering incluido... En serio, lo desconocía completamente.
En fin, os voy dejando por hoy, el trabajo me llama y no quiero que se me acumule en la mesa. ¡Hasta luego!